El sacerdote Luis Eduardo Cardozo, conocido como Padre Tito, destacó la importancia de la Semana Santa para la comunidad cristiana, señalando que se trata del momento más significativo del calendario litúrgico.
“Para nosotros, los cristianos, es la semana mayor, en la que celebramos desde el ingreso de Jesús a Jerusalén hasta su pasión, muerte y resurrección”, expresó, subrayando el profundo sentido espiritual de estos días.
Durante toda la semana se desarrollará una intensa agenda de actividades religiosas que incluirá celebraciones litúrgicas, instancias de oración y encuentros comunitarios, tanto en la ciudad de Artigas como en zonas rurales.
En ese sentido, el sacerdote recordó que el departamento cuenta con 17 centros pastorales —entre capillas urbanas y de campaña— donde se buscará garantizar la participación de los fieles. “En todos estos lugares tratamos de acercar alguna celebración para que la comunidad pueda vivir este tiempo desde la fe”, indicó.
Uno de los eventos más esperados será el tradicional Vía Crucis Viviente, que se realizará el viernes a las 20 horas. La actividad, que ya lleva 11 años de realización, es organizada por un grupo de laicos de la parroquia.
“Es una manifestación pública de fe. No se trata solo de una representación teatral, sino de una expresión que se reza, se medita y se vive como testimonio”, explicó Cardozo, destacando el compromiso de quienes participan, que comienzan los preparativos semanas después de finalizado el Carnaval.
En otro orden, el sacerdote se refirió a la expectativa generada en torno a una posible visita del Papa a Uruguay. Si bien aclaró que la información aún no está confirmada, señaló que la eventual llegada podría concretarse en el segundo semestre del año. “Estamos a la espera de una confirmación oficial, pero sin duda genera mucha expectativa en toda la comunidad católica”, afirmó.
Además, Cardozo remarcó que este 2026 es un año especial para la parroquia local, ya que se conmemoran los 90 años de la dedicación del actual templo parroquial, ubicado frente a Plaza Batlle.
El sacerdote repasó brevemente la historia del lugar, recordando que la primera capilla fue una construcción precaria de barro y paja en la zona de Garzón y Bernabé Rivera, seguida por la capilla San Eugenio, hasta la edificación del templo actual, que con el tiempo se consolidó como un espacio central para la vida religiosa y cultural de la comunidad.
De cara a este aniversario, adelantó que se trabaja en una programación que no solo incluirá celebraciones litúrgicas, sino también actividades culturales, como presentaciones de coros y espectáculos.
“El templo parroquial siempre ha sido un lugar de encuentro, no solo desde la fe, sino también desde lo cultural. Queremos ponerlo en valor y dejarlo en las mejores condiciones para las futuras generaciones”, concluyó.